Burocracia eclesiástica
Pues bien, en breve este maguito moderno se casa felizmente, y como no sigo una religión determinada, el rito católico me viene bien porque mi novia es católica de convicción y yo fui criado católico, así que no tengo ningún inconveniente en unirme a mi pareja por ese rito. Todo bien hasta aquí. Habría preferido casarme en la cima de una colina, dentro de un pentagrama blanco con cinco cirios en las puntas... pero temo que mis suegros le hubieran prohibido a mi novia casarse conmigo. Sabrán los dioses.
Como sea, mi problema es con la burocracia de la Iglesia católica. Y conste que no me estoy quejando de la Iglesia en sí, tan solo de sus protocolos. Primero te piden las actas de bautismo actualizadas de cada uno. $100 (aprox. 8 US Dlls) por cada una, y unos 3 a 7 días entre que te las dan. Y tienes que ir por ellas a la iglesia donde te bautizaron (no me quiero imaginar cómo fuera el caso si ya viviera en el extranjero).
Luego tienes que tomar un curso prematrimonial donde te dicen cómo -según la iglesia- es un matrimionio y las pautas a seguir, aunque parece que a nosotros no nos fue tan drástico con el famoso curso. Ah, pero el condón está prohibido por la iglesia porque el vaticano no se ha enterado que ya está prohibido por la OMS el uso del nonoxinol en los gorritos.
Ya que terminaste el "curso", te dan un papelito para eso. Irónicamente, el dichoso curso no tuvo costo.
Después, corren las amonestaciones: 3 semanas con un papel estilo "se busca" en la iglesia de cada uno para ver si no estás casado por otro lado, no vaya a ser que seas un incauto al que le quieran tomar el pelo (o tú quieras tomarle el pelo a alguna incauta).
Pasadas 3 semanas, recoges tus carteles de "se busca" y los llevas a la iglesia de la novia. Le ponen un sello. 3 días. $200 con MasterCard. Ah, no, perdón, en efectivo porque no aceptan tarjeta.
Luego los llevas a la Arquidiócesis de Tlalnepantla, que solo abre de lunes a viernes, de 10 a 1 (que el trabajo ése es muy estressante) donde hay una madre (literalmente) que te pone un sellito y te cambia los papeles de sobre. $20. Sin MasterCard.
Luego los llevas a la 2a Vicaría porque como no te casas en el Estado de México, en la arquidiócesis no te pueden dar el permiso. Vas a la Vicaría: un edificio de lujo en una de las calles más dadas al traste de la ciudad. Te recibe otra monjita o vé tú a saber qué sea. Te pone otro sellito. Te cambia el sobre. Te imprime el acta de matrimonio certificada. $100 más. La tinta de esa triste impresora debe ser carísima.
Pero yo no me caso en una iglesia, sino en una capillita dentro del salón... eso sí, adscrita a una iglesia como Dios(?) manda. Finalmente, hablo a la susodicha Iglesia y me dicen que si ya hice todo este jolgorio. "Sí, ya lo hice". Ah, muy bien. Pero tenía que habernos hablado antes para avisarnos de su ceremonia, porque no lo teníamos en la agenda.
-En primera, no tenía idea porque apenas terminé el trámite y me dijeron que llevara estos papeles con ustedes. Pero, ¿para qué me quiero en su agenda, si no me casa su sacerdote? Solo tengo que lidiar con ustedes porque la capillita esa que me gustó está adscrita con ustedes.
-Ah sí, pero hay que registrarlo en la agenda. Es parte del trámite. Y hablando de eso, consígame una copia de la licencia del padre que lo va a casar, tráigame sus papeles, 2 fotos de cada uno y $1,500 pesos.
-¿$1,500 dijo?
-Sí. Eso cuesta el trámite de la boda.
¡Ni el trámite civil cuesta eso! Si uno va al civil te sale cerca de $800, y eso porque nuestro gobernador quiere costear las pistas de hielo en el zócalo, que hay que darle circo al pueblo, oiga. Que si nos hemos apurado, nos hubieran cobrado $50 por aquéllo del papeleo y tan felices.
...Entonces sí. Ya odiaba la burocracia. Odio que me manden de un lado al otro en un hospital del IMSS. Pero que me manden de un lado al otro de la ciudad (y me fue bien porque pudo ser del país) para que me den PERMISO DE CASARME ...simplemente me enferma.
Y sí, me fastidia sobremanera. Cuando Jesús le dijo a Pedro que sobre él edificaría su iglesia, no creo que le haya dado instrucciones de complicar la existencia de los demás con un montón de permisos, sellos, sobres y papeles. Él dijo "¡Ámense los unos a los otros!" ¡Y ya! ¡Y eso es lo que quiero hacer! Casarme y amar a mi esposa por el resto de mis días. ¿Por qué tanto maldito papeleo para eso? ¿Por qué tantos permisos? Y finalmente, ¿quién le dijo al Vaticano que tiene poder para permitir o no casarse a la gente? Y lo peor, ¿por qué hay tantos que le otorgan ese poder? ¿Por qué lo permitimos?
En fin. No pienso luchar contra el Vaticano ni contra nadie. Sólo me quejo aquí con ustedes (quienes sean que leen esto). Después de todo, ya tengo el bendito permiso, y poco faltó para que lo sellara el papa.
¡Amén!
