14 diciembre 2005

Spam

Antes de hablar del Spam, me quejaré de los malditos sistemas. Ah, sí: acabo de aventarme todo un texto y esta maldita basura no guardó ni una mísera línea. ¡NI UNA!
...Sí, yo sé que a más de uno le ha pasado. Sé que quizá nadie esté sorprendido. Y sé que todos nos hemos molestado por eso.

...Malditos sistemas. Y maldita falta de precaución.

Bueno, trataré de recordar como iba el asunto. Aquí vamos.
Todos hemos recibido spam. Y el spam es una de las cosas que molestan mucho... Mucho en verdad. Yo creo que a todos nos molesta el spam. ¡Incluso a los spammers! (el que no mandan ellos, desde luego)

Y es que es molesto abrir tu correo solo para encontrarte con más basura que mensajes decentes. Por cada saludo de un amigo te encuentras con 25 mensajes que no te importan y que solo están consumiendo espacio en tu cuenta de correo (no en el caso de todos, ya que algunos servicios de correo comunes ya no contabilizan la bandeja de spam como espacio de tu cuenta... pero en fin).
Entonces, la rutina de todos los días: abres el correo y comienzas a leer... pornografía, descuentos en medicina, un pseudo-premio que ganaste para irte a Disney, pornografía, una cadena, otra cadena, pornografía, el tantra Jesucristo mandó por la red hace dos mil años aunque la red solo lleve 50 de existir, más pornografía... y si tienes suerte, encontrarás un mensaje que valga la pena.

Y yo me pregunto; ¿de verdad habrá quien abra y entre a todos y cada una de esas mugres? ¿Habrá alguien tan caliente que entre a todos los correos de pornografía que le llegan? ...No comprendo. Habiendo tanta pornografía gratis en la red, ¿para qué entrar a los sitios que te llegan por spam? Además, eso puede llegar a causar problemas. Por ejemplo, cuando estás en un café internet, en la oficina o en la sala de cómputo de la escuela... decides leer tu correo y por accidente abres uno que es pornográfico. De pronto te aparecen una imagen tras otra de mujeres desnudas, sexo, piernas y justo cuando piensas que ya pasó lo peor te encuentras con la gigantesca imagen de una vagina más abierta de lo normal, que abarca toda la pantalla y súbitamente tu monitor se torna de rosa y carne.
Decides bajar por la pantalla lo más rápido que puedes para que no te consideren un depravado... pero conforme le das un giro a la rueda del ratón, una nueva imagen más grotesca que la anterior aparece frente a tí.
Bajas, bajas y bajas. Al fin llegas al ansiado botón "next" justo a tiempo para que aparezca un gif animado de una mujer haciéndole eternamente sexo oral a un tipo. Picas rápidamente el botón "next" para que la pantalla se borre... pero han sido tantas las imágenes descargadas que tu computadora se traba y no se mueve!
Un poco fastidiado por esto, decides voltear al lado para ver si no es la red la que se trabó y descubres que el tipo del lado está mirando discretamente el sexo oral del gif animado. Pero al menos descubres que la red no está atascada.
Al fin la pantalla se desvanece. Respiras y volteas a ver a los demás para ver qué tanto parecen pensar mal de tí. La cosa no es tan grave y descubres que más adelante hay otro atarantado que le está pasando lo mismo que a tí.
...Esperas a que termine de cargar la página con el nuevo correo y ¡oh sorpresa! La historia se repite, y aún peor, porque ahora es spam pornográfico gay.

Luego de sufrir tratando de pensar que nadie se dió cuenta del asqueroso y machísimo 69 gigante que apareció unos segundos en tu pantalla y de la desgradable forma de expresarse amor entre 2... hombres, aparecen las cadenas de tus amigos matutinos.
Ah, bueno... al menos algo de sana diversión.

...No, no tengo ganas de ayudar a una niña que posiblemente no existe... porque no creo que ninguna empresa esté rastreando este jodido correo.
...No, el tantra del sexo no funciona. Ya lo he comprobado.
...¿De verdad? ¿Esa niña bonita del salón me mirará con ojos de amor? Dejará a su galanazo con su coche y sus millones por mí. ¡Ah! No veo el momento en que corra a mis brazos y me diga: "He dejado a Manuel Enrique por tí. Ahora podremos amarnos eternamente, Cleto Anastacio. No me importa que seas feo, desgreñado, pobre y viajes en transporte público".

ha ha ha... creo que va a ser medio imposible. Pero así esto del spam.

09 diciembre 2005

Malos mentirosos

(luego de 4 meses de ausencia...)

No me ha tocado recientemente en realidad. Pero es algo que me molesta también. De primera instancia, todos mentimos. ¿Hay alguien que no ha mentido? O si nos queremos ver "éticos", ¿hay alguien que no haya ocultado una verdad?
Na. Todos mentimos. Y el que no será un jodido santo. Pero no importa. Todos lo hemos hecho alguna vez aunque sea. No sé si será parte de la naturaleza humana o qué diablos. Pero todos lo hacemos. Claro, hay quienes lo hacen con más frecuencia que otros. Y hay quienes son impresionantes a la hora de mentir.

Pero los malos mentirosos... bueno, esos son los que definitivamente no saben decir mentiras. Y no es que sea algo que todos deben saber, pero la mentira puede ser un verdadero arte. Dice una amiga que "el mal mentiroso es el que no recuerda sus mentiras". Y es bien cierto esto. Pero no solo eso. También es mal mentiroso el que no sabe disimular y el que no tiene seguridad en lo que dice. A mi no me gusta mentir; al contrario, prefiero ser sincero... Pero hay veces en que es conveniente. Conveniente porque te ahorras un regaño, porque te ahorras un sermón, o porque te ahorras verdaderos problemas. Ahora que, si mientes para evitar un problema, una mentira no bastará, sino una que necesitarás hacer una solución adelantada antes de que el problema sea imposible de controlar. Y si decides mentir en el momento en que ya no hay vuelta atrás, estás jodido porque, además de incompetente, serás mentiroso. Y ese es un estigma que, aunque todos tenemos, algunos saben disimular bien... y otros no pueden evitar su notoriedad.

Así que me molestan los malos mentirosos. Yo creo que si vas a decir una mentira, tienes que saberla decir. No puedes dudar. No puedes titubear. Y lo más importante: no puedes olvidarla. Si dijiste una mentira tienes que recordarla al menos el tiempo suficiente para que los demás olviden "ese día". Pero nunca sabes quién tiene memoria suficiente para recordarlo. Así que no puedes olvidarla. Y tampoco es conveniente llevar una bitácora de las mentiras que dices. Así que si vas a decir una mentira, ojalá tengas buena memoria o estarás jodido.

¡Pero esto no es un maldito tutorial para decir mentiras! Esto es una queja, ¿ok?

Por ejemplo, tener una amante (no me miren así, que ni siquiera soy casado). ¿Por qué la gente se empeña en tener amantes? Los hombres son pésimos ocultando esto. Las mujeres generalmente son buenas, pero eso es otra historia. Normalmente los hombres mienten diciendo "me quedé tarde en la oficina" (sí, aunque nunca dicen que la secretaria también... y nadie más) o "tuve una comida con el jefe" (y la esposa no sabía que su jefe era otra mujer) o cosas así. Pero son pretextos malísimos! Todos sabemos que lo son. Especialmente cuando el día que te quedaste tarde vas más perfumado que de costumbre, o que cortas demasiado rápido la conversación con tu mujer, o (la peor de todas) te vuelves más frío con tu mujer. Si se supone que mientes para no lastimarla, la lastimas más siendo frío con ella por otra persona que acabas de conocer. Hay muchísimos tipos que tienen amantes. Hay quienes son descubiertos y hay quienes no se descubren nunca. ¿Por qué? ¡Porque saben mentir! Por eso.

Así que, si eres un mal mentiroso y decides tener una amante, no tienes 2 mujeres: Tienes 2 problemas. Y es peor aún si la amante no sabe que eres casado... tienes 4 problemas entonces. Si tienes una amante y sabes mentir... ojalá seas ingenioso y precavido también. El problema no es tener una amante. Sino tener una y quitarle el tiempo que merece a tu mujer. ¿Por qué lo merece? Porque se casó contigo y tú le estás pintando el cuerno. Y por otro lado, si tienes una amante que sea posesiva, estás absolutamente jodido. Porque ambas te pedirán tiempo. Y vas a gastar en ambas. Y ambas te pedirán cariño. Y ambas dejarán su perfume en tu cuerpo. Y ambas te pedirán que no te equivoques al nombrarlas (no directamente, desde luego... pero tendrás un problema) y un largo etcétera.

Desde luego, mi recomendación sería que no tengas una amante. Más aún, que no digas mentiras. Pero si eres tan caliente que no puedes evitar sentir la necesidad de una porque a tu mujer le duele la cabeza todos los días, también pregúntate si no será tu mujer una buena mentirosa.

Como sea, la recomendación del día de hoy es "no seas un mal mentiroso". Eso no es solo un problema. Eso es patético. Si no sabes mentir, no lo hagas.